A mediados del siglo XVI, un indio boliviano llamado Huallpa cambió sin querer el mercantilismo europeo aunque por supuesto, jamás lo supo.
Trabajaba para el capitán español Juan de Villarruel. Salió de Porco, actual Bolivia para pastar sus llamas en “Ppotojsi”, donde por entonces habían numerosos matorrales. La historia cuenta que Huallpa aseguró los animales a unas pajas bravas, las llamas al tironear dejaron al descubierto un metal brillante en el suelo. Huallpa por casualidad había descubierto un cerro rico en plata, riquísimo en plata. Debido a disputas entre las pocas personas que conocían el secreto, el cerro les fue revelado a los españoles coloniales quienes el 1 de Abril de 1545 tomaron posesión del mismo, actualmente llamado Cerro Rico, en la ciudad boliviana de Potosí.
Así comenzó esta historia. El resto es lo esperable. Se fundó Potosí (que en menos de 70 años ya era más extensa que Paris o Londres), a ella llegaron miles indios para trabajar y morir como esclavos en las minas, lujos exorbitantes para los españoles.

Según el historiador Earl J. Hamilton, entre 1503 y 1660 llegaron oficialmente a Sevilla unos 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, la mayoría de ésta proveniente de Potosí. La plata transportada a España en poco más de un siglo y medio, excedía tres veces el total de las reservas europeas. Y estas cifras, no incluyen el contrabando, que no era para nada despreciable.
Estos metales arrebatados de los nuevos dominios coloniales estimularon el desarrollo económico europeo durante los siglos XV y XVI; hasta puede decirse que lo hicieron posible. Con la llegada de los cargamentos desde el nuevo mundo, se multiplicaron por cuatro los precios y los sueldos en un siglo. Además, estos recursos fueron utilizados por la corona como garantía de los préstamos tomados.
Todo el sistema financiero de Europa reposaba finalmente sobre los envíos de oro y plata desde México y Bolivia respectivamente; sobre el oro azteca y sobre esa plata descubierta por Huallpa mientras sus llamas pastaban en un lejano rincón de los Andes bolivianos.
Fuentes: “Las venas abiertas de América Latina”, Eduardo Galeano; ArteHistoria ; “Estudios sobre el desarrollo del capitalismo”, Maurice Dobb; Portal oficial de Potosí; Wikipedia.







