Gratis es caro

25 noviembre 2009

Cómo sostener la economía europea desde Bolivia

Archivado en: Historia — pablozaffora @ 23:13
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A mediados del siglo XVI, un indio boliviano llamado Huallpa cambió sin querer el mercantilismo europeo aunque por supuesto, jamás lo supo.

Trabajaba para el capitán español Juan de Villarruel. Salió de Porco, actual Bolivia para pastar sus llamas en “Ppotojsi”, donde por entonces habían numerosos matorrales. La historia cuenta que Huallpa aseguró los animales a unas pajas bravas, las llamas al tironear dejaron al descubierto un metal brillante en el suelo. Huallpa por casualidad había descubierto un cerro rico en plata, riquísimo en plata. Debido a disputas entre las pocas personas que conocían el secreto, el cerro les fue revelado a los españoles coloniales quienes el 1 de Abril de 1545 tomaron posesión del mismo, actualmente llamado Cerro Rico, en la ciudad boliviana de Potosí.

Así comenzó esta historia. El resto es lo esperable. Se fundó Potosí (que en menos de 70 años ya era más extensa que Paris o Londres), a ella llegaron miles indios para trabajar y morir como esclavos en las minas, lujos exorbitantes para los españoles.

Según el historiador Earl J. Hamilton, entre 1503 y 1660 llegaron oficialmente a Sevilla unos 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, la mayoría de ésta proveniente de Potosí. La plata transportada a España en poco más de un siglo y medio, excedía tres veces el total de las reservas europeas. Y estas cifras, no incluyen el contrabando, que no era para nada despreciable.

Estos metales arrebatados de los nuevos dominios coloniales estimularon el desarrollo económico europeo durante los siglos XV y XVI; hasta puede decirse que lo hicieron posible. Con la llegada de los cargamentos desde el nuevo mundo, se multiplicaron por cuatro los precios y los sueldos en un siglo. Además, estos recursos fueron utilizados por la corona como garantía de los préstamos tomados.

Todo el sistema financiero de Europa reposaba finalmente sobre los envíos de oro y plata desde México y Bolivia respectivamente; sobre el oro azteca y sobre esa plata descubierta por Huallpa mientras sus llamas pastaban en un lejano rincón de los Andes bolivianos.

Fuentes: “Las venas abiertas de América Latina”, Eduardo Galeano; ArteHistoria ; “Estudios sobre el desarrollo del capitalismo”, Maurice Dobb; Portal oficial de Potosí; Wikipedia.

20 noviembre 2009

Las aventuras de un perito

Francisco P. Moreno, el famoso perito Moreno fue un gran científico con espíritu de aventura insaciable. Antes de cumplir los treinta años ya había recorrido la Patagonia argentina en 5 expediciones diferentes, al principio en búsqueda de fósiles y luego con los fines de exploración y de soberanía nacional que tanta fama y reconocimiento le dieron.

Con 21 años de edad recorrió por primera vez a caballo el camino hasta Carmen de Patagones en búsqueda de fósiles prehistóricos que tanta pasión le despertaban. Visita además un cementerio indígena. Nada normal para un joven de familia acomodada porteña de su edad. “Otra Argentina mas allá de las aulas, de las universidades y de los salones de alta sociedad”- F.P.Moreno.

Al año siguiente parte en barco rumbo a la desembocadura del río Santa Cruz, con intenciones de llegar a Chile. Se interna en la estepa patagónica y regresa al norte hasta remontar el río Negro. Contacta grupos indígenas y acopia mucho material arqueológico. Busca integrar la Patagonia al país, no solo explorarla. “Hay una sola patria para el mapuche y para el blanco. Una sola patria, a pesar de todo…”

En el 1875, a pocos meses de haber regresado a Buenos Aires, se dirige nuevamente con rumbo sur buscando el paso a Valdivia, Chile. Remontó el río Negro hasta el Limay y llegó hasta tierras del cacique Sayhueque. Tras reunirse con el principal líder patagónico, se enfrenta valientemente en un duelo al cacique, le hace frente, pero no logra el derecho de paso. Moreno se hizo amigo de otro cacique, quien finalmente coopera para que este joven de 23 años sea el primer huinca en llegar al Lago Nahuel Huapi.

Su cuarta expedición busca afianzar la soberanía sobre los límites sur y oeste del actual territorio santacruceño. Decide alcanzar las nacientes del río Santa Cruz bajo el mando de Don Luis Piedrabuena. Para esos tiempos se hablaba por aquellos pagos de un hombre blanco que visitaba las tribus juntando bichos, que le había hecho frente a Sayhueque, ya era conocido entre la indiada. Luego de remontar el río Santa Cruz, nombra el Lago Argentino, donde se baña el glaciar que hoy lleva su nombre. A favor de la corriente baja nuevamente el río y se dirige a caballo a Punta Arenas, para luego volver en barco a Buenos Aires.

Su último viaje le depara las peores situaciones que debió enfrentar. Dado que las relaciones con los aborígenes empeoraban de la mano de las campañas militares en su contra, al entrar nuevamente en tierras de Sayhueque es tomado prisionero y condenado a muerte. Con sus dos acompañantes logran alcanzar con una balsa de troncos el río Collon Curá. Navegando de noche y escondiéndose durante el día bajan por el río hasta el Limay en las proximidades del Neuquén. Fueron seis días terribles. El séptimo día llegan a la confluencia del Limay con el Neuquén, actual ciudad de Neuquén. Cumple los 28 años en la ciudad de Buenos Aires, a la cual llegó en camilla, con sus piernas llagadas, una fiebre galopante y muchos kilos menos.

El resto de su vida transcurre entre los museos de los cuales fue director, entre libros y  universidades argentinas y europeas. Fue reconocido por lograr tratados territoriales con Chile, favorecer el movimiento Scout y favorecer de la preservación de las riquezas naturales.

Murió en Buenos Aires a los 67 años. Sus restos fueron trasladados  y reposan hoy en la Isla Centinela, en el lago Nahuel Huapi, junto a los de su esposa, dentro del parque nacional que fundó, gozando de la majestuosidad, la belleza y el silencio del lago y de esa zona austral que él descubrió y que contribuyó con su abnegada tarea a engrandecer a la Argentina.

Fuentes: Temakel, Wikipedia, Los Glaciares

6 noviembre 2009

Un gran Arbolito

Archivado en: Argentina,Historia — pablozaffora @ 0:07
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Érase una vez, en las pampas argentinas, un indio tal que cuando se le veía destacado en el horizonte de la llanura este hombre joven de elevada talla, cuerpo muy delgado y abundante cabellera parecía un arbolito. Este hombre era el cacique ranquel apodado Arbolito, de nombre Nicasio Maciel.

La historia de Arbolito merece ser contada, según el historiador Osvaldo Bayer en su bello texto “Arbolito, el vindicador”:arbolito
“En el año 1826, el gobierno de Bernardino Rivadavia, contrató al oficial prusiano Rauch, nada menos que para matar indios, su misión era limpiar la pampa bonaerense de los ranqueles, esos hermosos indios que poblaban estas zonas con absoluta libertad.
Bien, este oficial prusiano comenzó la liquidación de estos indios, y se guardan sus partes militares que hablan de su profunda sabiduría. Por ejemplo, dice que los indios ranqueles no tienen salvación porque no tienen sentido de la propiedad, también señalaba que los indios ranqueles eran anarquistas, así tal cual.
Bien, él se adelantaba, era un oficial prusiano muy valiente, se adelantaba a sus tropas 200 metros por lo menos blandiendo su espada y se encontró con la horma de su zapato, porque después de haber escrito un parte donde decía “hoy hemos ahorrado balas, degollamos a 27 ranqueles”.

Un indio joven, apuesto, alto de pelo largo, al que llamaban “Arbolito” lo estuvo esperando en una hondonada, y cuando pasó este coronel a toda velocidad en su corcel, se le fue detrás, le boleó el caballo, cayó el militar europeo, y el indio Arbolito cometió el sacrilegio de cortarle la cabeza. Así vengaba a tantos de sus compañeros de las pampas.
La Ciudad de Buenos Aires recibió con toda pompa el cadáver del militar europeo muerto de esa manera. Señalan los historiadores que fueron las exequias, las ricas de todo ese período argentino.
Arbolito se perdió en la inmensidad de las pampas, ya nadie lo recuerda.
La ciudad donde ocurrieron los hechos se llama hoy Coronel Rauch, y muchas calles recuerdan al oficial prusiano, pero ninguna a ese héroe de las pampas… el querido Arbolito.”

El legado de Arbolito, su historia, es aún desconocida por muchas personas, más aun cuando desde hace muchos años se niegan sistemáticamente los pedidos de cambio de nombre del partido y ciudad de Rauch a Arbolito.

Su nombre toma la gran banda de folk-rock, en honor a este ranquel que a su forma vengó a sus  muertos.

Muchas gracias a Diego S. por acercarme esta historia.

24 octubre 2009

La zanja de Alsina, monumental proyecto argentino

Archivado en: Argentina,Geografía,Historia — pablozaffora @ 21:38
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En 1876, durante la presidencia de Avellaneda, dos años antes de la llamada “conquista del desierto” de J.A. Roca, el entonces Ministro de Guerra Adolfo Alsina ideó y llevó a cabo un proyecto que hoy se vería tan irracional como imposible.

La llamada “Zanja de Alsina”, consistía en un sistema de fosas y fortificaciones que fueron construidas desde Nueva Roma -al norte de Bahía Blanca- hasta Italó, al sur de la provincia de Córdoba. Estaba ideada para cubrir 600 kilómetros, hasta llegar a San Rafael (Mendoza). Se construyeron 374 kilómetros que establecieron una nueva frontera, con nuevos fuertes erigidos en las actuales Trenque Lauquen, Guaminí, Carhué y Puán.

Ubicación aproximada de la zanja de Alsina

Ubicación aproximada de la zanja de Alsina

La zanja no fue concebida contra las tribus indígenas sino para impedir grandes arreos de ganados, que robaban en las estancias y vendían en un centro clandestino en Valdivia (Chile).  No les impedía a los indígenas entrar y salir por donde quisieran, pero cuando llevaban arreos vacunos tenían que abrir portillos perdiendo en la operación algunas horas que las tropas aprovechaban para írseles encima y alcanzarlos. Este sistema de fortificaciones de estilo defensivo provocó una disminución en el pillaje en esa zona fronteriza,  lo permitió la instalación de población civil en esas nuevas tierras.

La zanja tenía 2 metros de profundidad y 3 de anchura en la superficie y un terraplén de 1 m. de alto por 4,50 m. de ancho. El fondo tenía un ancho de sólo 60 cm.

zanja_Alsina

Cuenta la historia que el cacique Calfucurá, de quién ya tendremos noticias más adelante, al encabezar un malón la pasó sin demoras arriando ovejas hasta la zanja y pasando luego por encima de los lomos de éstas.

La política respecto a la situación de los pueblos originarios se modificó drásticamente con la muerte de Alsina en 1877 y las ideas de su sucesor en el ministerio, el Gral. Roca. Este último encabezó la sangrienta avanzada en tierras indígenas, causando no solo la muerte de miles de personas, sino también el aniquilamiento de culturas enteras.

Fuentes: El historiadorArchivo y museo del Banco ProvinciaWikipedia.

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